STICKY TOFFEE PUDDING

 


En ocasiones recuerdas platos o dulces que te encantan y tenías olvidados en un rincón de tu cabecita. Puede ser porque no es algo habitual en el día a día o porque lo probaste en cierto sitio o país, te gustó mucho y quedó suspendido en ese preciso instante. Y es lo que me ha pasado con este postre, yo misma me asombro de que me guste tanto el toffee porque no soy nada dulcera como ya os he dicho en innumerables ocasiones, dadme salado si me toca elegir. Pero a pesar de ser extremadamente dulce y mi tolerancia a lo muy, muy dulce es muy corta, me encanta, aunque con limitaciones, no podría comerme mucho, sólo lo justo y necesario.

Hemos pasado unos días en Escocia y se despertó mi deseo guardado en un rinconcito de mi mente y por eso decidí compartir la receta con vosotros y hacerlo de nuevo.

Se conoce con este nombre, la traducción literal sería "Pudín de caramelo pegajoso", pero ni queda bonito ni se traduce... 

El toffee es originario de Inglaterra, posiblemente del norte o de Gales, se documentó por primera vez a principios del siglo XIX y puede que naciese como una variante de caramelos hechos con melaza  (miel de caña) y posteriormente con azúcar y mantequilla. El sticky toffee pudding tiene su origen en Inglaterra sin duda alguna, aunque como de costumbre, algunos dicen que el primero en ofrecerlo fue uno u otro, vamos lo que suele pasar con todos los platos de hace tiempo. Es un postre que forma parte de la carta de la mayoría de pubs y de restaurantes de cierto nivel.

Se toma caliente, así como nota adicional y me pongo con la receta o me van a dar las uvas.

INGREDIENTES:

PARA EL PUDDING:

- 225 gr de dátiles sin hueso

- 240 ml de agua hirviendo

- 75 gr de mantequilla a temperatura ambiente

- 145 gr de azúcar moreno

- 2 cucharaditas de extracto de vainilla

-2 huevos grandes a temperatura ambiente

- 2 cucharadas de melaza (podéis usar miel aunque sea más líquida y clara)

- 200 gr de harina de todo uso

- 1 cucharadita y media de levadura de repostería

- 1 cucharadita de bicarbonato

- 1 pizca de sal

Salsa de Caramelo:

- 120 ml de nata para postres

- 115 gr de mantequilla

- Una pizca de sal

- 160 gr de azúcar moreno

- 2 cucharaditas de extracto de vainilla

- OPCIONAL: Nueces picadas para espolvorear por encima


ELABORACIÓN:

PUDDING:

(Precalentar horno a 175ºC)

* Poner los dátiles en una licuadora o batidora y añadir el agua hirviendo encima. Dejamos reposar unos 5 minutos.

* Batimos la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar hasta que obtengamos una crema. Sin dejar de batir añadimos los huevos uno a uno y cuando estén integrados la melaza y la vainilla, batiendo constantemente.

* Tamizamos la harina, la levadura y la sal y vamos incorporando a la masa poco a poco pero sin batir (si usáis amasadora quitad la varilla y colocar la pala), lo podéis hacer con una espátula o lengua, queremos integrar los ingredientes, no batirlos.



* Trituramos bien los dátiles con el agua, cuando no haya trozos le agregamos el bicarbonato. Se lo añadimos a la mezcla de la harina suavemente (no hay que mezclar demasiado)



* Podemos hacer varios puddings (o pudines en español) individuales, usando una bandeja para magdalenas o uno sólo utilizando un molde de tarta que os guste, ya sea redondo o cuadrado. No olvidéis engrasar el molde con aceite, mantequilla o spray. Si los hacemos individuales el tiempo de horneado será de unos 18 a 20 minutos. Si hacemos uno sólo el tiempo de horneado será de 30 a 40 minutos. Comprobad con un palillo si están horneados, debe salir seco o con pocas migas. No sobre hornear o quedará muy seco. Os recuerdo que cada horno es un mundo.





Salsa de caramelo:

* En una cazuela o cazo ponemos la nata, la mantequilla, el azúcar moreno y la sal, cocinamos a fuego lento removiendo constantemente hasta que se disuelva el azúcar y obtengamos una salsa suave y ligeramente espesa, esto nos llevará aproximadamente unos diez minutos o un poco menos.

* Retiramos del fuego, agregamos la vainilla y removemos bien.





Para servir el pudding, volteamos el o los pudines y cubrimos con la salsa de caramelo caliente. Si queréis le echáis nueces un poco machacadas por encima, yo no le echo.

NOTA1: Si no os gustan los dátiles, los podéis sustituir por ciruelas pasas

NOTA 2: Podéis guardarlo en la nevera por un período de 5 días en dos recipientes herméticos, uno para el pudding y otro para la salsa

NOTA 3: Se sirve caliente, así pues si lo tenéis refrigerado, debéis calentarlo en el microondas, tanto el pudding como la salsa de caramelo.





ESPERO QUE OS GUSTE!

Comentarios

Entradas populares